Cerraduras anti okupas: cómo funcionan

La okupación ilegal de viviendas ha sido una de las preocupaciones más vigentes en este verano, tanto por usurpación (inmuebles vacíos, que no sean de residencia habitual de sus propietarios) como por allanamiento de morada en primeras residencias o segundas de uso frecuente. Además de las medidas legales al respecto, también es importante poner las cosas un poco más difíciles a quienes quieren acceder al inmueble con fines de okupación o robo. Las opciones van desde un sistema de alarmas con centralita y aviso inmediato a la policía a una nueva cerradura, que se anticipe a las intenciones del okupante y le complique la jugada.

Cerraduras anti okupas

La cerradura ‘antibumping’ no es algo nuevo, y viene usándose desde hace muchos años como método antirrobo, pero actualmente se le ha bautizado como cerradura anti okupa, debido al alza de este fenómeno. Esta técnica del ‘bumping’ (choque, topetazo) también se conoce como ‘ramping’ y consiste en introducir una llave alterada en la cerradura y golpearla con un objeto, para mover los pistones del cilindro y abrir sin forzar la cerradura. Si la hace un experto, no deja marcas visibles.

En las cerraduras ‘antibumping’, el cuerpo del cilindro está fabricado en aleaciones de elevada resistencia como puede ser el acero cromo-níquel, muy resistente, y presenta pasadores de acero para impedir el uso del taladro; además, las llaves tienen un componente anticopiado

Vale la pena pagar la mano de obra para ahorrarse disgustos; a no ser que sea usted un manitas, o aunque lo sea, es conveniente que las instale un experto, para asegurar al máximo su correcto funcionamiento. 

Share this post